La casa está distribuida en tres pequeñas plantas, la casa combina el encanto tradicional de Vejer con un ambiente acogedor, íntimo y lleno de personalidad. Dispone de un dormitorio con cama doble, perfecto para descansar después de disfrutar de un día recorriendo las calles blancas del pueblo.
La casa está distribuida en tres pequeñas plantas, la casa combina el encanto tradicional de Vejer con un ambiente acogedor, íntimo y lleno de personalidad. Dispone de un dormitorio con cama doble, perfecto para descansar después de disfrutar de un día recorriendo las calles blancas del pueblo.
Uno de sus mayores atractivos es su preciosa terraza distribuida en dos alturas. Un rincón especial donde disfrutar de un desayuno tranquilo, una copa al atardecer o simplemente dejarse llevar por las vistas. Desde la terraza se contempla una panorámica de los tejados blancos de Vejer, el paisaje de La Janda y, a lo lejos, el azul del mar.
Su ubicación privilegiada permite vivir Vejer a pie, con la Plaza de España, restaurantes, pequeños comercios y los rincones más emblemáticos del pueblo a pocos pasos. Una casita pequeña, romántica y con ese encanto especial que invita a desconectar y disfrutar de la esencia de Vejer.